jueves, 1 de noviembre de 2012

Encadenado.


Un día sientes un terrible dolor en el alma y te das cuenta que bajo tus pies no hay nada.
Que no existe la realidad que has vivido. Que no quedan palabras para comunicarte con el mundo, no queda nada en mis manos más que un gato.
Mi alma se quedó perdida en algún bolsillo y me vacío… Simplemente de vacía todo, carece de sentido hasta el aire.
Solo quiero dejar de ser, asfixiado y encadenado a las palabras y los gritos de los demás, de sus problemas y una tormenta de lágrimas empieza a crecer golpeando mi pecho y mi garganta, asfixiándome de soledad.
Ojalá pudiera deshacerme de mi cuerpo, de mi mente y de mi vida. Ojalá no existiera ni hubiera existido. Ojalá existiera un sincero abrazo que fuera capaz de hacerme sonreír.
Me cuesta cada día coserme sonrisas, dolorosas sonrisas para sobrevivir. Y nadie es capaz de ver la tristeza que cuelga en la comisura de mis labios. Nadie es capaz de regalarme un abrazo
Quiero huir del mundo, quiero borrar mi nombre, quiero dejar mi piel y dejar de coser sueños en un cielo de papel que se deshace con la lluvia.
Quiero dejar de ser yo, quiero dejar de ser… No quiero latir más, solo llorar en la noche, en ninguna parte, en ningún lugar.

Herr Hofmy

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