lunes, 7 de agosto de 2017

Volver a la Tierra



“Cuando la sangre de tus venas retorne al mar, y el polvo de tus huesos vuelva al suelo, quizás recuerdes que esta tierra no te pertenece, sino que tú perteneces a esta tierra”.

Proverbio sioux.

Vía: Ecofeminismo, decrecimiento, y alternativas al desarrollo.

sábado, 27 de febrero de 2016

Lady Gaga - Til It Happens To You



We can stop this epidemic. 
Learn how you can support survivors, help pass legislation, and hold schools accountable. 
Support us. 

domingo, 14 de febrero de 2016

Silence

Samu, saposyprincesas

A veces aparece. Vuelve a salir de un lugar que pensaba muerto y me quema con sus caricias frías. Césped verde, un patio escondido detrás de una pequeña casa de piedra. Estar solos juntos. Sin tocarnos, sin pensarnos demasiado. Sin hablar, día tras día me sentaba en el mismo sitio y a la misma distancia. Solías estar ahí esperándome. Estrellas, millones de estrellas que se nos venían encima. Tu canción en la radio. Entre agua, piedra y música. Esa música que hacíamos juntos sin hablarnos, esa música que tocabas para mí y ya tiene cama propia en mi corazón.

Y años después, como por casualidad, esa música vuele a mi vida. Las raíces donde te conocí. Inspiración, arte, abstracción, sensaciones. Soledad, miedo y amor.

Voy a hacerlo para no olvidar, para no olvidarte.

Le diste tono a mis notas, desafinadas y confusas.

Tu pusiste las cuerdas a mis teclas.


Esta va por ti. Ojalá llegues a leer esto.

lunes, 25 de enero de 2016

25 enero


Desde el año pasado me propuse eliminar de mi rutina todos los productos (empezando por cosmética, aseo, ducha) que contuviesen siliconas, parabenos, parafinas, ftalatos, formaldehidos, PEGs y colorantes innecesarios, y aunque ha sido duro creo que he conseguido casi al 100% mi objetivo.
El tema es que hace 4 o 5 días leí un artículo sobre la reducción de residuos a nivel doméstico, y he empezado a pensar que si, lo de reducir en cosmética está muy bien para mi salud… pero me estoy dejando por el camino muchos cambios necesarios en mi vida para convivir de acuerdo a mis ideales y moral.
De momento me es muy complicado cambiar mi forma de alimentarme, por ejemplo, o la forma de reducir residuos a nivel de domicilio porque una de las cosas más importantes para mi es que estos cambios deben ser a voluntad, y no por adoctrinar a mi familia en algo en lo que probablemente no vayan a preocuparse. De momento no tengo la suerte de vivir sola y pese a que tengo cierta libertad, no dependo de mi misma en ese sentido.
No quiero ser la típica vegana que impone su manera de vivir a los demás, quiero que si se deciden a cambiar hábitos, sea porque me ven más sana y feliz, o porque realmente vean que es una manera más barata y ecológica de consumo.
Estoy intentando informarme y encontrar la manera de reducir la basura que genero, además de seguir con el tema de la cosmética al nivel de fabricarla yo en casa y no depender de envasados industriales.
Supongo que uno de los primeros pasos naturales es eliminar el plástico y este tipo de envasado en bandejas al que estamos acostumbrados, pero tampoco está extendido aquí el formato de compras a granel que me permitan dejar de utilizar bolsas, por ejemplo.
Cada vez es más difícil salir de la normativa máquina de producción capitalista e industrial de la que todos somos parte, pero espero encontrar soluciones a estos problemas y poder compartirlas por esta vía.
Dejo aquí un resumen de los químicos que intento evitar, su nomenclatura en los envasados (que nos ayudan a identificarlos) y los motivos para evitarlos.

No recomiendo tomar como guía una página en concreto para eliminar del consumo este tipo de productos, siempre es necesario contrastar tanto comunicados oficiales de la OMS como artículos de divulgación revisados y referenciados.

Dentro de los ingredientes tóxicos y peligrosos utilizados en los productos de cosmética e higiene industrial, están los parabenos, que son compuestos químicos con propiedades bactericidas y fungicidas que se utilizan para alargar la vida del producto e impedir que sea atacado por bacterias y microorganismos. Numerosos productos que utilizamos cada día contienen hasta 3 o 4 tipos de parabenos diferentes.
Los parabenos están catalogados por las autoridades sanitarias europeas como sustancias de baja toxicidad, sin embargo, la alarma sonó cuando un estudio realizado en Inglaterra en 2004 con mujeres afectadas de cáncer de mama, reveló la presencia de restos de parabenos en el 90% de las biopsias, resultantes de cremas, desodorantes y lociones aplicadas en la piel. Este estudio desató algunas controversias, ya que es difícil señalar como causante directo de un cáncer a un solo ingrediente tóxico. Sin embargo, el Doctor Phillip Harvey, editor del Journal of Applied Toxicology, aseguraba que estos compuestos están relacionados con el aumento de la incidencia del cáncer de mama y, desde luego, sus efectos en la salud por su aplicación continuada y a largo plazo se desconocen.
Con estos nombres encontrarás en las etiquetas algunos de los parabenos más utilizados:
METHYLPARABEN o E-218
ETHYLPARABEN  o E-214
PROPYLPARABEN o E-216
BUTYLPARABEN o E-209

Parafina
La parafina es otro de los ingredientes tóxicos utilizados en la cosmética industrial. Se trata de un conjunto de hidrocarburos derivados del petróleo que resulta extraordinariamente económico y que se utiliza para crear una capa impermeable en la piel que da un aspecto de suavidad y tersura.
Ponerse parafina en la piel es como colocar un plástico.  Al ser tan oclusiva, impide la respiración de la piel y tapona los poros impidiendo la expulsión de agentes contaminantes fuera de nuestro organismo, de manera que, cuanto más la usamos para hidratar la piel, más deshidratada se encuentra y más producto necesitamos. Además, nuestro organismo no puede metabolizarla.
Casi todas las cremas están hechas con parafina. La popular vaselina es parafina pura y también lo son la mayoría de velas. Un estudio realizado por la Universidad de Carolina del Sur presentado en la American Chemical Society asegura que los gases que se producen cuando encendemos velas de parafina (que son la mayoría de las que solemos encontrar en los establecimientos) pueden producir cáncer. Nomenclatura:

-        Paraffinum
-        Paraffinum liquidum
-        Petrolatum
-        Petroleum
-        Glicol Propileno
-        Vaselina
-        Aceite Mineral
-        Parafina

Ftalatos
Siguiendo este itinerario por los ingredientes tóxicos y peligrosos presentes en la cosmética industrial, llegamos a los Ftalatos, que son un grupo de compuestos químicos que se utilizan como disolventes y suavizantes.
El parlamento europeo prohibió su uso en juguetes para niños susceptibles de ser introducidos en la boca, lo que nos da una buena pista sobre su salubridad. El uso frecuente y regular de productos que contengan ftalatos es peligroso para la salud. Estos compuestos químicos (también llamados venenos medioambientales) son ingredientes muy tóxicos y son numerosos los estudios científicos de universidades de todo el mundo que los relacionan con el cáncer, disfunción del sistema hormonal y daños en el ADN de reproducción masculina, así como malformaciones en el feto.
Puedes acceder a los resultados ofrecidos en esos estudios fácilmente en Internet (no los mencionamos aquí porque son muy numerosos, pero recomendamos su lectura). Como conclusión añadiremos que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS), así como numerosas organizaciones internacionales, han determinado que los Ftalatos son ingredientes tóxicos cancerígenos en los seres humanos.
Algunas nomenclaturas con las que puedes encontrarlos en las etiquetas de la cosmética industrial son:
-        Dietilexiloftalato o DEHP
-        Butilbenziftalato o BBP
-        Dibutilftalato o DBP
-        Butildecilftalato o BDP
-        Diunddecilftalato o DUP
-        y un larguísimo etc…

Formaldehido
Dentro de los ingredientes tóxicos y peligrosos presentes en la cosmética industrial, también se encuentra el Formaldehido, utilizado como conservante, entre otras cosas.
El Formaldehido es un compuesto orgánico volátil presente en centenares de productos de limpieza del hogar, muebles, barnices y, por supuesto, en la cosmética industrial. Como ejemplo de utilización de esta sustancia peligrosa en la cosmética industrial, podemos citar geles, champús, dentífricos, maquillaje, esmaltes de uñas o desodorantes.
Hasta 2004 estaba etiquetado simplemente como “sospechoso”, pero en este año la OMS lo declaro oficialmente “cancerígeno”. La ley dice que no se pueden utilizar ingredientes declarados carcinógenos en los productos cosméticos. Lo terrible es que mientras no se produzca esa declaración oficial, mientras un producto tóxico peligroso para la salud simplemente sea declarado “sospechoso”, la cosmética industrial sigue utilizándolo a pesar de esa sospecha de peligro para la salud y asumiendo los efectos perjudiciales que pueda tener.
Actualmente, el Formaldehido ha sido oficialmente calificado como un ingrediente tóxico peligroso y está prohibido en cosmética, pero es un conservante tan económico, que lo que hacen las firmas es utilizar otras sustancias que lo liberan, por ejemplo, el  Quaternium 15, entre muchas otras.
El Quaternium 15 es una sal de amonio cuaternario que produce reacciones alérgicas y dermatitis. Es una de las sustancias que Johnson & Johnson prometió retirar de sus productos infantiles por liberar Formaldehido.
Algunos liberadores de Formaldehido son:
-        Aldioxa
-        Alcloxa
-        Bronopol
-        Bronosol
-        Diazolidinyl Urea
-        Imidazolidinyl Urea
-        Polyoxymethylene Urea
-        Imidazolidinyl-Urea
-        2-Bromo-2-Nitropropane-1
-        3-Diol, 5-Bromo-5-Nitro1
-        3-Dioxane
-        Methenamine
-        Sodium Hydroxymethylglycinate
-        DMDM Hydantoin
-        Quaternium-15
-        Onyxide 500
-        Dimethyl Oxazolidine
-        y sustancias que con el prefijo MDM, DM,DMDM, DMHF o DEMD

PEG
Para concluir nuestra lista de los ingredientes tóxicos y peligrosos presentes en la cosmética industrial, nos referiremos al Polietilenglicol (PEG). Este ingrediente tóxico es una mezcla de compuestos químicos que se utiliza como emulsionante.
Según diferentes organismos y revistas de divulgación científica, el problema con estos compuestos químicos no es tanto su efecto nocivo directo (que todavía no ha sido probado pero está bajo sospecha), como el poder de penetración que tienen en la piel. Es decir, su grado de peligrosidad depende sobre todo del resto de ingredientes que compongan el producto, ya que al tener un gran poder de penetración, junto con los PEG, también entran otras sustancias tóxicas. Uno de los PEG más empleados es el Sodium Laureth Sulfate (SLS) que según el Colegio Americano de Toxicología se acumula en el corazón, el hígado, los riñones y el cerebro. Casi con toda seguridad, aparece en segundo lugar (es decir, es el segundo componente más abundante) en la lista de ingredientes de tu champú convencional.
¿Cómo reconocerlos en las etiquetas?
PEG + un número
Sufijo TH (como Steareth o Laureth)
Estos son solo algunos de los muchos ingredientes tóxicos peligrosos presentes en la cosmética industrial, sobre los que se tiene conocimiento de su impacto negativo en la salud. Por razones de espacio no incluimos otros muchos. Algunos de los ingredientes tóxicos que no tratamos, sobre los que puedes buscar información, son:
DEA, MEA, TEA, Nitrosaminas, Aluminio, Dioxano, Butil Hidroxitolueno (BHT)  y  Butil Hidroxy Anisol (BHA), Benceno, Tolueno, Bronopol, y un larguísimo etc.


domingo, 25 de octubre de 2015

Lost in hollywood

Frío, desgana de todo menos de ti. Azul, manos dulces y fuertes. Tu pared y tu desnudo. Ordenador, música (alrededor). Horas. Tu perfume en mi piel, mi ropa en tu suelo. Sentirnos solos juntos.
Ojalá tu. Ojalá ahora.

jueves, 9 de abril de 2015

10

Hoy paso de retórica,
Solo necesito un papel y un boli por donde lar rienda suelta a mi frustración, mi cansancio y mis demonios. Esos que también son míos. Que son yo.
Que tomen ya el control y me lleven al límite donde todo me da igual, donde cualquier lado de la cuchilla es una buena opción y donde no me duelas más que mi propia enfermedad.  Casi parece atractivo dejarme llevar. Una pena ser yo.
Que te maten, te lloren, te entierren y te echen de menos. Que se encarguen de mi mientras tanto, y que vuelvan a mi noche tras noche, a darme las buenas noches con sus labios rojos afilados. Con sus ojos grises como los tuyos, con su ironía a prueba de balas y la media sonrisa en la cara. Las caras. Que quieren ser yo.
Que quieren matarme como me mataste. Que quieren verme llorar, Que verán cómo me arranco sus cuerdas.
Como acabas conmigo.
Como haces que te ame.


martes, 3 de junio de 2014

3/6

Hoy he recordado porqué me enamoré de ti, y ha sido bonito.
Es curiosa la velocidad con la que olvidamos las cosas importantes.

sábado, 31 de mayo de 2014

Urgencias

 “No te hagas líos. Nada importa demasiado si la salud no está. Si crees que tu vida no pasa por su mejor momento, si te crees con derecho a enfadarte, frustrarte o deprimirte, date una vueltecita por cualquier uci. Allí donde urge lo importante e importa lo urgente. Allí donde el día y la noche los marca cualquier cosa menos la salida y puesta del sol. Es un paseo, seguro que tienes alguna cerca. Yo tengo una justo al lado de casa. Vas, visitas a las familias que allí se encuentran, y hablas con ellas. Que te cuenten su drama, lo que están viviendo y lo que darían por dejar de vivirlo. Y luego me cuentas.
Nos creemos importantes hasta que algo o alguien nos manda a un hospital. Igualador de vanidades, antesala de nuestro principio y de nuestro fin. El hotel de los dolores mudos. La residencia del gemido que nadie quiere escuchar. Si te crees con derecho a estar mal es porque no lo has estado de verdad. Si nunca has pasado una noche en urgencias, aún no sabes lo que es sufrir.
Siempre he pensado que el amor de tu vida se esconde tras la salud, y no se le ve hasta que ésta se quita de en medio. Tu media naranja jamás será la que exprimas sobre el catre de la pasión y el desenfreno. De esas encontrarás muchas, o al menos eso espero, por tu propio bien. Pero la mujer o el hombre de tu vida será sólo aquél o aquélla a quien le digas un día «llévame al hospital». Todo lo demás, se puede pagar. Visto así, igual deberíamos casarnos todos con putas o con taxistas. O igual es que todos somos un poco putas y un poco taxistas, también.
No te hagas líos. Cuando dejamos de ser estupendos estamos más cerca de los que estaban tan cerca que ni los veíamos, y aleja a los que ya estaban lejos, pero los creíamos ver. La enfermedad grave, un gran detector de mentiras que encima suele llegar demasiado tarde, o demasiado pronto.
Así es la salud, ese bien de preciada ausencia, pues sólo se valora cuando ya se perdió.
Y es que somos lo que cuidamos. La debilidad de un cuerpo que necesita otro para subsistir cuantifica la dependencia de nuestro prójimo, pero también nuestro nivel de civilización. Porque son justamente los débiles los que miden nuestro grado de fortaleza. Porque son los que se hacen pequeños los que nos pueden hacer sentir grandes. Cómo tratamos a los dependientes. A los ancianos. A los enfermos. A los niños. Cuanto mejor los cuidemos, más lejos estaremos de la barbarie y la sinrazón.
Por eso me parece impresentable que algunos se empeñen en convertir la cuestión sanitaria o de la dependencia en un problema de cartera.
“No te hagas líos. No es una política más. Es la única política que siempre debería existir, incluso a falta de todo el dinero del mundo, así tuviéramos que prescindir de todo lo demás. Pero la sanidad no. La sanidad es innegociable. Para éste y para todos los gobiernos que vengan. Oiga, la vida está por encima de usted y de sus cuatro míseros años de mandato. Si no hay vida, no hay nada. Así que métase los recortes entre su culo y el cuero de su coche oficial. Pero la sanidad ni tocarla. Que si nos morimos por un recorte, entonces ya no nos morimos, sino que usted nos está matando. Y habrá que juzgarlo como lo que usted es. Un genocida.
No admito que me vengan con eufemismos. Privatizar la gestión significa echar gente a la calle. Y así nos luce el pelo. Ciudades inundadas de mareas blancas que desean trabajar mientras sus centros de salud acumulan listas de espera con pacientes que no pueden permitirse el lujo de convertirse en clientes. Recortes descarnados que acaban blandiendo hachas donde deberían usar bisturí. Y mira que te lo dice un orgulloso hijo de médico de centro público. Y aun así, resignado cliente de la privada.
En la antigua China, los médicos cobraban sus honorarios sólo mientras la población estuviese sana, y dejaban de cobrar en cuanto ésta enfermaba o sufría algún tipo de epidemia. Creo que deberíamos empezar a aplicarlo con los políticos. Descontarles de su sueldo todos y cada uno de los días que los pacientes de este país pasan esperando a que alguien les cure.
De ese modo, la cuestión de la sanidad pública no ganaría en simplicidad.

Pero sí en urgencia.”

Artículo publicado el domingo,  24 de Noviembre de 2013 en ElPeriódico.com

viernes, 23 de mayo de 2014

Vuelta

Ya no sé ni cuánto que llevo sin publicar.
Una pequeña eternidad que, extrañamente, nos une un poquito más a ti y a mi, improbable lector. Durante este tiempo tengo que decirte que te extrañé tanto que dolía, que reí, que lloré, cambió todo tanto que parecía ser igual y que llegué a confundir una pausa con un punto y final.
Pese a todo, estamos aquí los dos. Yo escribiendo y tú recordándome. ¿No te parece dulce?
Tengo que contarte tantas cosas que ninguna me parece importante, así que prefiero dejarlo para después (o para olvidar directamente). Enfermé, viajé, aprendí poco y olvidé mucho, cumplí algún que otro sueño y al final volví. No me parece relevante nada más que pueda contarte sin antes entrar en calor. Supongo que poco a poco, iré subiendo cada una de estas partes y de otras, volveré a suministrarte de esas "cosicas varias" que te hicieron leerme por primera vez (y si es el caso) quedarte conmigo.
No me queda mucho más que agradecerte seguir por aquí, lanzar un beso a tu pantalla, y prometer que volveremos a [re]leernos.
Cheers!

viernes, 6 de diciembre de 2013

En nuestro intento enfermizo

"Es lo malo que tiene cuanto nos sucede y no es registrado, o aún peor, ni siquiera sabido ni visto ni oído, porque luego no hay forma de recuperarlo. El día que no estuvimos juntos ya no habremos estado juntos, o lo que se nos iba a decir por teléfono cuando nos llamaron y no respondimos no será nunca dicho, no lo mismo ni con el mismo espíritu; y todo será levemente distinto o del todo distinto por nuestra falta de atrevimiento que nos disuadió de hablaros. Pero incluso si aquel día estuvimos juntos, o estábamos en casa cuando nos telefonearon, o nos atrevimos a hablaros venciendo el temor y olvidando el riesgo, aun así nada de ello se volverá a repetir, y por consiguiente llegará un momento en el que haber estado juntos será como no haberlo estado, y haber descolgado el teléfono como no haberlo hecho, y habernos atrevido a hablaros como haber callado. Hasta las cosas más imborrables tienen una duración, como las que no dejan huella o ni siquiera suceden, y si estamos prevenidos y las anotamos o las grabamos o las filmamos, y nos llenamos de recordatorios e incluso tratamos de sustituir lo ocurrido por la mera constancia y registro y archivo de que ocurrió, de modo que lo que en verdad ocurra desde el principio sea nuestra anotación o nuestra grabación o nuestra filmación, sólo eso; aun en ese perfeccionamiento infinito de la repetición habremos perdido el tiempo en que las cosas acontecieron de veras (aunque sea el tiempo de la anotación); y mientras tratamos de revivirlo o reproducirlo y hacerlo volver e impedir que sea pasado, otro tiempo distinto estará aconteciendo, y en ese, sin duda, no estaremos juntos ni cogeremos ningún teléfono ni nos atreveremos a nada ni podremos evitar ningún crimen ni ninguna muerte (aunque tampoco lo cometeremos ni las causaremos), porque lo estaremos dejando pasar de lado como si no fuera nuestro en nuestro intento enfermizo de que no termine y regrese lo que ya pasó.
Así, lo que vemos y oímos acaba por asemejarse y aun igualarse con lo que no vimos ni oímos, es sólo cuestión de tiempo, o de que desaparezcamos.

Y a pesar de todo no podemos dejar de encaminar nuestras vidas hacia el oír y el ver y el presenciar y el saber, con el convencimiento de que esas vidas nuestras dependen de estar juntos un día o responder a una llamada, o de atrevernos, o de cometer un crimen o causar una muerte y saber que fue así. A veces tengo la sensación de que nada de lo que sucede sucede, porque nada sucede sin interrupción, nada perdura ni persevera ni se recuerda incesantemente, y hasta la más monótona y rutinaria de las existencias se va anulando y negando a sí misma en su aparente repetición hasta que nada es nada ni nadie es nadie que fueran antes, y la débil rueda del mundo es empujada por desmemoriados que oyen y ven y saben lo que no se dice ni tiene lugar ni es cognoscible ni comprobable. Lo que se da es idéntico a lo que no se da, lo que descartamos o dejamos pasar idéntico a lo que no probamos, y sin embargo nos va la vida y se nos va la vida en escoger y rechazar y seleccionar, en trazar una línea que separe esas cosas que son idénticas y haga de nuestra historia una historia única que recordemos y pueda contarse. Volcamos toda nuestra inteligencia y nuestros sentidos y nuestro afán en la tarea de discernir lo que será nivelado, o ya lo está, y por eso estamos llenos de arrepentimientos y de ocasiones perdidas, de confirmaciones y reafirmaciones y ocasiones aprovechadas, cuando lo cierto es que nada se afirma y todo se va perdiendo. O acaso es que nunca hubo nada."


[fragmento de Corazón tan blanco, de Javier Marías]

Suturas.

Dice tu mirada todo lo que callas.
Dice otro verano triste surcando
tus mejillas arrasadas. Preciosa
en tus ojeras bañadas de luz azul
frente a la máquina expendedora de quirófano.
Y que nunca seas. Y.

Desconvocas a la mañana
en tu sonrisa rota de extintor caducado,
de azulejo y fluorescente y ascensor cerrándose.
De qué huyes. Al pasado.
De qué te escondes aquí dentro.
Suturada al olor a lejía y orina de estos pasillos
que es el dolor perforado del miedo a otra muerte.
Y ojalá que nunca me seas, porque.
Ojalá nunca.

El dolor
y la memoria, empujándonos hacia el abismo
del otro. Atándonos en lo invisible.
Prendiéndonos de futuro las heridas
fuego. Suena
el busca y no me encuentro.
Juegas. Muero.
"Lo imposible es imposible.
Menos tú."
Justo aquí.
En este momento.
.
.
.

martes, 26 de noviembre de 2013

Quiero decirle que no está siendo justo; que éramos desconocidos; que hice lo necesario para seguir viva, para que los dos siguiésemos vivos en el estadio; que no puedo explicarle cómo son las cosas con Gale porque no lo sé ni yo misma; que no es bueno amarme porque, de todos modos, no pienso casarme y él acabaría odiándome tarde o temprano; que, aunque sienta algo por él, da igual, porque nunca podré permitirme la clase de amor que da lugar a una familia, a hijos. ¿Y cómo puede permitírselo él? ¿Cómo puede después de lo que acabamos de pasar?
También quiero decirle lo mucho que ya lo echo de menos, pero no sería justo por mi parte.
Así que nos quedamos de pie, en silencio, observando cómo entramos en nuestra mugrienta estacioncita. A través de la ventanilla veo que el andén está hasta arriba de cámaras. Todos están deseando presenciar nuestra vuelta a casa.
Por el rabillo del ojo veo que Peeta me ofrece la mano y lo miro, vacilante.
-¿Una última vez? ¿Para la audiencia? --me dice, no en tono enfadado, sino hueco, lo que es mucho peor.
El chico del pan empieza a alejarse de mí.
Lo cojo de la mano con fuerza, preparándome para las cámaras y temiendo el momento en que no me quede más remedio que dejarlo marchar.

 Suzanne Collins

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Autor: Ernesto Pérez Vallejo
_______________________________

" Si es contigo, corazón, no me importa
hacer el amor con calcetines.

Si es contigo no me importa
arrancarme esta piel mía con las uñas
y tenderla al sol de tu balcón
justo al lado de tu tanga favorito.

Ni que el último cigarro del paquete
se lo fume el viento de poniente
mientras haces de mi boca una trinchera.

No me importa siquiera, amor mío,
hacerte una ciudad con rascacielos
en este vertedero vertebral.

Ni romperme los ojos contra el vidrio
de las gafas que te guardan los eclipses,
ni ser huésped de alquiler por dos caricias
del ático que abandera tus dos muslos.

Si es contigo es conmigo.
Eso lo sabes.

Y no soy yo
si tú no eres.
Mía.

Ni seré
sin un nosotros.

Más que polvo.

Pero si es contigo no me importa
que colecciones mis suspiros por fascículos
o le pongas nombres ridículos a mis cicatrices
o te inventes un atajo que me lleve
desde el borde de tus labios
hasta tu ombligo.

No me importa cumplir años si es contigo,
ni que el mar no se asome al dormitorio,
no me importa destruir abecedarios
e inventarte un idioma en las pestañas
si el silencio se hace un trío en nuestra cama.
No me importa más que tú en esta vida.
y pasaba por aquí, por tu cintura,
y he pensado…

¡Qué mejor que recordarlo!"

- Si soledad no fuese un nombre de mejor, entonces sí que sería una putada


jueves, 7 de noviembre de 2013

La verdad sobre ser una zorra



Yo soy una zorra. Una zorra muy puta. Eso dice un montón de gente. La gente que lee mi blog y no está de acuerdo con su premisa. Gente a la que no le gusto. Mujeres que piensan que el sexo es asqueroso. Chicos que buscan una chica que puedan presentar a sus madres y piensan que como yo hablo abiertamente sobre sexo, no me gustan las cenas familiares o las madres.
Hay muchas razones por las que piensan eso. Me he acostado con un par de chicos. Más de 10. Más de 20. ¿Quieres seguir adivinando? He escrito mucho sobre mi vida sexual. He compartido historias personales porque pensaba, y pienso, no solo que escribo bien, sino que era una buena historia. Una que todavía creo que tendrá un final feliz en algún momento de todo este drama de emails de odio que incluye una nota en el parabrisas del coche de mi madre que decía: "Espero que estés orgullosa de la puta que has criado".
Hace poco empecé a ver la serie de Aaron Sorkin The Newsroom. Al principio no me gustaba el personaje de Sloan Sabbith. Esa presentadora economista excepcionalmente atractiva, increíblemente inteligente, siempre armada con una respuesta inmediata ingeniosa.
Ví el episodio del domingo pasado [ATENCIÓN, SPOILER]. Hubo dos momentos que me atraparon. Maggie pregunta sobre Sandra Fluke: "¿Qué pasa con las putas?" El segundo momento fue la difícil situación de Sabbith. Sale con un chico. Él le hace fotos, con el consentimiento de ella, y luego ella rompe la relación. Él sube las fotos a una página web. Todo el mundo ve el cuerpo de Sabbith. Su trabajo está en riesgo. Toda la gente lo sabe. Ella se sienta en una habitación oscura, llorando en silencio y dice: "Me quiero morir".
Nunca pensé que le daría las gracias a Aaron Sorkin. Por yo qué sé, cualquier cosa. Pero en voz baja se las di.
Más tarde, en el mismo episodio, Sabbith se enfrenta al ex que filtró las imágenes mientras este está en una reunión. Le da una patada en los huevos, le pega un puñetazo en la boca, y le hace una foto a su nariz ensangrentada.
La zorra cachonda gana. Y eso, amigo mío, es magia. Porque la zorra puta nunca gana, ya ves. Las chicas de las que se publican fotos nunca ganan. Pierden sus trabajos, pierden su reputación. Se sienten humilladas, avergonzadas. De sus cuerpos. Piden disculpas por ser sexuales en su vida privada. Por las cosas que hacemos en la privacidad de nuestros dormitorios que ninguno hacemos ni deberíamos hacer pero que parece que sí porque, hey, hay 9.000 millones de personas en este planeta y de alguna forma han llegado hasta aquí. Sabbith se sienta en un cuarto oscuro y dice: "Me quiero morir". Porque le dejó a su novio hacer fotos, y él las publicó. Fotos no de ella matando cachorros, o maltratando a niños o violando a ancianos. Fotos de sí misma. Su cuerpo. Las cosas que hay bajo su ropa. Las partes del cuerpo que al parecer son más ofensivas que los dedos de sus pies.
Luego vino Maggie. Maggie dijo todo lo que he estado diciendo durante años. "¿Qué tiene de malo ser una puta?"
A todas nos da miedo esta etiqueta. Y lo irónico es que la mayoría de nosotras (y tal vez esté equivocada, pero estoy bastante segura de que no) hacemos esas cosas de zorra cachonda. Hacemos fotos. Enviamos mensajes calientes por el móvil. Dormimos con nuestros novios. Maridos. Hacemos mamadas. Nos desnudamos. Tenemos vaginas. Las usamos. Algunas de nosotras, a veces, incluso disfrutamos de su uso. Tenemos tetas y pezones y culos. De los que evidentemente todas deberíamos estar avergonzadas. Porque somos las únicas que lo hacemos. ¿Me escucháis, todas las mujeres del planeta? Sois las únicas que hacéis lo que estáis haciendo con ese chico (o chica, o peor aún, con los dos). Y es tan, tan increíblemente doloroso y malo y vergonzoso. ¿Qué? ¿Quieres saber por qué? Oh. Porque... ¿zorra?
El otro día me llamaron zorra en internet, por la billonésima vez. Por un artículo que escribí sobre el oficio de ser barman, nada menos. Como si fuese también un insulto. Yo no soy una ganadora del Pulitzer. ¿Pero sabes lo que soy? Una buena persona. ¿Meto la pata? Claro. ¿Cometo errores? Por supuesto. ¿Grandes? A veces. ¿He hecho cosas de las que me arrepiento? Sí. ¿He hecho cosas de las que no me arrepiento, pero que otras personas consideran que debería hacerlo? Sí. Soy un ser humano. Con tetas. Y una vagina. Y el uso que les dé no es lo que me hace ser buena, o mala. Una vez escribí que si una mujer descubriese la cura para el SIDA, pero al día siguiente saliesen fotos de ella desnuda con un vibrador, ESA es la historia que saldría en las noticias. Porque es evidente, los dildos hacen daño a la gente. (Inserte broma aquí). Porque es evidente, las mujeres que tienen relaciones sexuales hacen daño a las personas. ¿Una mujer haciendo fotos de esas cosas acojonantes bajo su ropa? A ver, no voy a decir que sea igual de horrible que niños con cáncer, pero... sí.
Agradecí en silencio a Aaron Sorkin no porque abriese un debate sobre el sexismo y las mujeres y los dobles raseros. Esa doble moral increíblemente frustrante seguirá existiendo para el resto de mi vida y mucho tiempo después. Lamento romper su corazón, señoras. Agradecí a Sorkin por dar a la zorra cachonda "abierta" el final feliz. Por recordarle al mundo que una puta cachonda a la que le pillan haciendo las cosas (que todos hacen) que nadie se atrevería a hacer, sigue siendo una buena persona. Que incluso con internet y blogs de cotilleos y dobles raseros, las zorras todavía pueden ganar. Y tener su momento para darle una patada en los huevos al chico y hacer que se sienta tan mal por el simple hecho de tener pene, como se sienten muchas mujeres por tener vagina cuando una fotografía privada se publica en internet.

Me niego a pedir disculpas por ser una zorra y escribir sobre ello si consigo que una chica en este país no se siente en un cuarto oscuro y diga "quiero morir" mientras la gente le llama puta. Para recordarle a todo el mundo que las zorras hacen buenas cosas. Hacen deporte y ganan premios y ayudan a los enfermos. Ganan elecciones y juicios. Quieren a sus familias. Son buenas amigas que trabajan como voluntarios en refugios de animales y envían paquetes a los soldados en el extranjero. Le dan al indigente del que todo el mundo pasa diez dólares. Y no lo hacen para que les perdonen ser unas putas cachondas. Lo hacen porque son buenas personas.

@StefWilliams25

martes, 29 de octubre de 2013

Para mi cielo



Una vez me preguntaste… Qué se sentía al besar a una persona como tú, y te voy a contestar. Aquí, donde todo el mundo pueda verlo. Donde tú, y sólo tú, sepas que te escribo, te extraño, y te recuerdo si me faltas. Nunca me había planteado escribir así, sin anestesia, pero siento que la manera más pura que tengo de responderte a esa pregunta es sin pensar.
Besarte es sentir que aprendo contigo, mientras mi cabeza se vacía de todo lo demás. Es como besarte por primera vez todas las veces, como saltar y apostar por ti a diario. Solo estamos tú, yo, y la adrenalina que sube por mi estómago, me acaricia la espalda y termina en mis labios. Tu boca, mi adicción, y tu pecho el refugio de mi reino. Que besarte no acaba en el beso, ni en la punta de mis dedos recorriendo tu nuca. Que besarte no acaba al separarnos, ni al mirarte a esos preciosos ojos que tienes… Besarte es hablar contigo, que me enseñes de tu mundo, verte escribir con cuidado o comerme tu espalda con mis palabras. Es llevarte la contraria con mis tonterías, y verte sonreír todas las mañanas. Jugar descalza contigo, y asustarte con el agua fría. Besarte es notar la dulzura de tus actos, y que me sientas contigo cuando no estoy. La fuerza de tus latidos, y el tacto de tu piel.
Te beso cuando te escribo y cuando te pienso.
Cuando te digo que, pase lo que pase, te quiero.

Little Crooked Dyke

domingo, 27 de octubre de 2013

Besos



Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.


Gabriela Mistral

viernes, 25 de octubre de 2013

"- Lamento hacerte tan desdichado.
- No lo lamentes. Lamenta más bien haberme hecho feliz. Eso es lo que duele, que me hicieras tan feliz."

Los pilares de la tierra, Ken Follet

jueves, 24 de octubre de 2013

Only once



“Only once in your life, I truly believe, you find someone who can completely turn your world around. You tell them things that you’ve never shared with another soul and they absorb everything you say and actually want to hear more. You share hopes for the future, dreams that will never come true, goals that were never achieved and the many disappointments life has thrown at you. When something wonderful happens, you can’t wait to tell them about it, knowing they will share in your excitement. They are not embarrassed to cry with you when you are hurting or laugh with you when you make a fool of yourself. Never do they hurt your feelings or make you feel like you are not good enough, but rather they build you up and show you the things about yourself that make you special and even beautiful. There is never any pressure, jealousy or competition but only a quiet calmness when they are around. You can be yourself and not worry about what they will think of you because they love you for who you are. The things that seem insignificant to most people such as a note, song or walk become invaluable treasures kept safe in your heart to cherish forever. Memories of your childhood come back and are so clear and vivid it’s like being young again. Colours seem brighter and more brilliant. Laughter seems part of daily life where before it was infrequent or didn’t exist at all. A phone call or two during the day helps to get you through a long day’s work and always brings a smile to your face. In their presence, there’s no need for continuous conversation, but you find you’re quite content in just having them nearby. Things that never interested you before become fascinating because you know they are important to this person who is so special to you. You think of this person on every occasion and in everything you do. Simple things bring them to mind like a pale blue sky, gentle wind or even a storm cloud on the horizon. You open your heart knowing that there’s a chance it may be broken one day and in opening your heart, you experience a love and joy that you never dreamed possible. You find that being vulnerable is the only way to allow your heart to feel true pleasure that’s so real it scares you. You find strength in knowing you have a true friend and possibly a soul mate who will remain loyal to the end. Life seems completely different, exciting and worthwhile. Your only hope and security is in knowing that they are a part of your life.” ― Bob Marley

lunes, 21 de octubre de 2013



Tiempo perdido, suspiros ahogados.
Angustia, presión, y llantos.
Silencio.
Yermas llanuras, jaulas sin reja.
Con alas negras sobrevuelan, observan, y acechan.
Ojos ansiosos que esperan, desesperan.
Garras nerviosas, lujuria de su presa.
Caen.
Caigo.
Llueve ceniza, Oscuro manto.
Silencio.

Mi sombra, perdida, yace inerte en el páramo.