Tanto tiempo estable, tanto tiempo sabiendo planear… Y
entonces te pasa algo por la cabeza. No sabes lo que es, pero sí que está ahí,
que ni lo has visto venir y te ha desconcentrado del vuelo. Y la gravedad
actúa. Y el cielo queda un poquito más lejos.
sábado, 25 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
Tadaima ~
¿Tan insignificante es haber gozado del Sol, haber vivido la primavera, haber amado, haber pensado, haber hecho verdaderos amigos, haber abatido incontables enemigos… que debemos imaginar una dicha de dudosa existencia futura, y mientras con ella soñamos, perder nuestro presente y relegar a mundos distantes nuestro reposo?Matthew Arnold - Empedocles on Etna
martes, 7 de agosto de 2012
sábado, 4 de agosto de 2012
【Kannivalism / Small World 】
Hey, Dios…Ella aún me espera, por eso… por favor, querido Dios “sólo un día” dame más tiempo. Todavía hay algo que necesito decirle.
Aún recuerdo la historia de aquel día, nuestro día. Nuestra historia de amor.
Si no nos hubiéramos conocido aquel día, aquella vez no hubiera encontrado mi felicidad.
Realmente quiero abrazarte, para continuar esta felicidad. Tu infantil y mimada diciendo “¿Nos besamos aquí?” Y yo torpemente besé tu mejilla.
Ambos caminando uno junto al otro, de ahora en adelante. No nos soltemos las manos, prometámoslo con nuestros dedos pequeños.
Tú borraste mis inseguridades sólo con estar juntos. Yo era suficientemente feliz.
Por favor, querido Dios. Sólo un deseo, cúmplelo, por mí.
Por favor, querido Dios, sólo una vez más, déjame verla.
Por favor, querido Dios, por favor, escucha mi egoísta petición.
Por favor, querido Dios, haré lo que sea, sólo una vez más, déjame verla.
Por favor, querido Dios sólo un deseo, cúmplelo, por mí.
Es por eso que he venido a verte a aquel lugar. He venido a verte.
Lo siento… Por favor, no llores.
Sonríe, como siempre
Siempre estoy aquí, para ti.
Oh, Dios, por favor, sólo permíteme abrazarla.
De todos modos, todavía tengo unas últimas palabras que necesito decirte.
“Hasta este mismo día, aún te amo, sólo a ti”.
Aún recuerdo la historia de aquel día, nuestro día. Nuestra historia de amor.
Si no nos hubiéramos conocido aquel día, aquella vez no hubiera encontrado mi felicidad.
Realmente quiero abrazarte, para continuar esta felicidad. Tu infantil y mimada diciendo “¿Nos besamos aquí?” Y yo torpemente besé tu mejilla.
Ambos caminando uno junto al otro, de ahora en adelante. No nos soltemos las manos, prometámoslo con nuestros dedos pequeños.
Tú borraste mis inseguridades sólo con estar juntos. Yo era suficientemente feliz.
Por favor, querido Dios. Sólo un deseo, cúmplelo, por mí.
Por favor, querido Dios, sólo una vez más, déjame verla.
Por favor, querido Dios, por favor, escucha mi egoísta petición.
Por favor, querido Dios, haré lo que sea, sólo una vez más, déjame verla.
Por favor, querido Dios sólo un deseo, cúmplelo, por mí.
Es por eso que he venido a verte a aquel lugar. He venido a verte.
Lo siento… Por favor, no llores.
Sonríe, como siempre
Siempre estoy aquí, para ti.
Oh, Dios, por favor, sólo permíteme abrazarla.
De todos modos, todavía tengo unas últimas palabras que necesito decirte.
“Hasta este mismo día, aún te amo, sólo a ti”.
Así que, ahí va nuestra historia. Viajaré en una máquina del tiempo hasta aquel día en que nos conocimos otra vez… Buenas noches.
viernes, 3 de agosto de 2012
Réquiem sobre el filo.
Un paso en falso y te despeñas como si te resbalases por un
barranco sin fondo. Pasos en falso, miradas entrecortadas, palabras abortadas,
represiones flagrantes que obcecan todo tu ser, que enmudecen tu alma hasta
llevarla al fondo del mar, donde no pueda respirar, donde dejé de ser persona
para luego existir como alga inerte. Siempre danzando sobre el filo del
cuchillo, al borde del suicidio, de la desesperación. Mi mente enajenada se
independiza de mi cuerpo, de mi alma, de mi ser, reivindicándose, rebelándose
contra mis sentidos, alzándose contra mis sentimientos y proclamando su propia
república. Siempre vagando aquí, allá y en la nada; sin rumbo, sin premisas que
me insinúen dónde poder pisar. Las arenas movedizas te atrofian, aniquilan y
ahogan, pero tú ya estabas amarrado a esa coja silla de ruedas de la cual eres
incapaz de moverte. El barro te atrapa, te agobia, la caída libre toma
velocidad y nada puedes hacer para detenerlo, puesto que sabes que, con cada
movimiento, te hundirás todavía más en esa mierda, te sientes oprimido.
Acongojado miras a tu alrededor pero todo parece incitarte para danzar sobre el
filo del que pende tu vida, así que no te obligas a bajar de él, a aferrarte a
todo cuanto pueda protegerte y a bajar de él. Olvidado por tu mente, ignorado
por tus sentimientos, todo tiembla a tu alrededor. Como en un mar de ensueño
creas al son de la música tu propio réquiem para, luego, lentamente dejarte
caer. Y lo haces porque ni siquiera tienes el valor suficiente de dar un brinco
y cumplir tu mayor anhelo. Volar. Y así te despeñas, así mueres, así te apagas.
Por no saber planear.
Publicado en Literalia
miércoles, 1 de agosto de 2012
Akira Miyagawa's Beethoven's Symphony No. 5 and Mambo No.5 Combination
Definitivamente tienen ese "algo" que los europeos no comprendemos.
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